Mi primer Haiku Por G. Fink

Acabo de agarrarme a mentiras con alguien. Ella mentía, yo mentía. Pero bueno, algunas relaciones humanas son así. Que sí, que no, ni blanco ni negro. Son las más interesantes, no hay razón para negarlo, pero son las más complicadas de llevar. Así que bueno..., me siento frente a la máquina y escribo. Me gustaría tener la gracia de meter todo dentro de un gran poema, pero soy incapaz. No sé cómo hacerlo. Me encantaría ser un poeta de los buenos, como Bukowski, Willy Polvorón, Bonesi, o como Mr. Vértigo o Mr. Waits. Siendo alguno de ellos podría explicar cómo me siento en este momento. Estoy re loco y muy borracho. Hago gala de mis adicciones en el día de la fecha. El clona está ahí, en la lata del porro, esperando. No es el momento todavía. Esto puede llevar días, años. Cómo poner en palabras lo que quiero, si lo que quiero da vueltas lentamente como una negra y siniestra polilla nocturna en mi cabeza. No sé lo que quiero, pero lo quiero ya. Me cago en todos ustedes que piensan que es una cita demasiado obvia o muy repetida. Me cago en todos ustedes, manga de forros cínicos (en el mal sentido de la palabra) y androides que no saben ni por lejos lo que es sentir algo. Yo soy superior a ustedes, yo sé lo que es sentir. Ustedes son turistas. Por ahí sienten una pequeña cosita en algún momento si tienen suerte, pero no más que eso.
Si te agarrás a mentiras con alguien, quiere decir que estás vivo. Que todavía algo te puede movilizar. Runa, la chica de los sueños de todos, me llamó hoy por la tarde proponiéndome vernos mañana por la noche. La comunicación se cortó y quedé en llamarla a la noche. Como siempre cumplo con mi promesas, no pude más que llamarla:
- Hola, fink?
- Si, Runa, cómo estás?
Lo demás, no pienso reproducirlo. Hoy estoy renegado. No me importa nada. Que quede claro, que conste en actas, que yo, Godofredo Fink, me declaro un nihilista impenitente y lleno de odio. No me importa que haya alguien leyendo o no, me chupa un huevo. En este momento, en el que tengo el yoguin lleno de cerveza, todo manchado y quemado por las brasas que se caen, me declaro inimputable.
Chúpenme la pija, forros:

Sí, hay algo extraño.
Son tus ojos.
Sí, hay algo siniestro.
Es todo esto.


No sé lo que es un haiku pero, como no me importa, declaro que ése es mi primer haiku. El word me tira liñitas debajo de cada haiku que escribí. No sé si se escribe así. No sé cómo mierda se escribe. Todos ustedes, todos, me chupan la pija. Todos, todos todos. Todos.

La luna, hoy se muestra hermosa. Está ahí, enorme y pálida, como un melón anémico que flota en una pileta de vino tino pasado. No puedo dejar de mirarla. Es enorme, interesante, lejana.


No entiendo como,
algunas personas,
prefieren el día a la noche.
Simplemente no llego a entenderlo.
La noche es el mundo entero tapándose la cabeza con la sábana,
es el despertar de los murciélagos,
es una gran mancha de brea con brillantina espolvoreada,
una buena canción y un grito desesperado,
un tiro lejano, una discusión de un vecino,
Tinelli a todo lo que da en la casa del fondo dándonos la razón a los gritos,
es tu vecino viejo garchándose a la señora a las diez y gimiendo como chanchos.
Y vos
ahí,
en la mesa,
fumando y mirando la pared.
Examinando exhaustivamente las manchas de humedad.
Encendiendo un cigarrillo atrás de otro y pensando
en que nada tiene sentido y
que
la única
posibilidad
viable en este mundo
es una 32 fría
en una cien caliente
Soy yo escribiendo esta mierda,
mientras escucho el ruido del lavarropas y de la heladera que nunca corta.
Son las gitanas que en vez de leerte las líneas de las manos
te la chupan por veinte pesos
y los ocho cuarenta
que están
de papa
toda la noche.

Ahí lo tienen, malditos
Otro fucking Haiku.
Pero al Sanfilippo Style
Me quito el sombrero y les hago una reverencia.
Los saludo como Laura Ingalls.
Les tiro besos como Xuxa.
Y reparto mordidas de oreja a lo Tyson.
Abandonaré esto de un momento a otro,
Quiero ir a aullarle a mi luna.

La poesía es
finito
y
para abajo.
Mi intención,
es tejer exorcismos.

Salí a la puerta unos minutos. Fui hasta el medio de la calle para darle una buena pitada al porro mientras observaba la luna. Allá arriba debe ser todo silencio. La luna tiene un lado oscuro que nunca conoceremos. Y nosotros, como si nada.

2 Comentarios:

Hermana de SDU-7 dijo...

Podría explicarte cuál es la métrica de un haiku, pero se te caga toda la poesía que tanto me gustó.

henrika dijo...

pot fin algo bueno en este blog!!!!
bien gime




(JAJAJAJA,)

 

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