Las metáforas y todas esas cosas
están pasadas de moda.
Pero qué importa,
si las personas se envuelven en capullos de baba,
que cuando se secan
se hacen costras de frustración.
“Derribar el muro de Berlín
no sirvió más que para afianzar el capitalismo salvaje”
te dice un hombre-manual
y aunque tenga razón, la razón no cuenta.
Tampoco el sentimiento;
ni siquiera la moda podría explicar cierto tipos de acciones
que a la postre terminan siendo
como decir que lluvia dividido dos es igual a tres.
Las relaciones y todas esas cosas
están pasadas de rosca.
Pero qué importa,
si las personas son orugas buscando ser mariposas.