cuando doña Stockhausen se durmió, miguel le extirpó la mama, y plantó aquel tumorcito multicolor en el patio de atrás. la tierra estaba todavía mojada, y él estaba contento por la lluvia.
cuando doña julia se despertó, se sintió mejor, y notó con felicidad la ausencia de aquél agujero negro de su pecho. ambos se besaron y desayunaron con esperanza.
a la tarde ya había crecido el árbol, y don Stockhausen vio como florecían tetas negras de cada capullo, como la mediocridad y el dolor eran atravesadas por la divinidad y la salúd: ordeñó la cena y le hizo el amor a su mujer pensando un poquito en las flores, y otro poquito en la revolución afuera, y afuera los tiros.
por la noche, de los pezones las explosiones mustiaron las tetas, y más tarde de ellas nacieron los pájaros violetas, que cantaban películas y melodías de Almendra.
los Stockhausen vivieron no muchos años a la sombra de los pájaros, saludables y tristes se escondían de la noche, quien eventualmente los plantaría en una nube verde y los iluminaría de frutas, ríos y vacaciones de invierno. los abuelitos también florecen y despiertan pájaros.
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sillas con ruedas florecen ríos
¡abolir la oscuridad!
para siempre
¡amar al oscuro!
profundamente
oler las flores negras,
los días nublados
besar a las mujeres perdidas
a los hombres cínicos
¡mirá,
sillas con ruedas florecen ríos
amapolas,
arcoíris!
¡y una voz en desarmonía decora la mañana!
abolir a la oscuridad
tocarla con las manos
hundirnos hasta el fondo
en el barro de la tiniebla
el néctar de los ciegos
milagros y milagros de pesadillas
¡oh! mi pesadillas
en ellas soy absoluto
¡en ellas toco a mis padres,
a mis lamentos más profundos!
besar la pesadilla
lamer tus lagrimas y abrazarte
que tu pequeña polilla gris
vuele en tules brillantes
por toda la habitación
por todo el jardín
junto a los árboles
tu fealdad.
mi fealdad
en armonía para siempre.
disonantes para siempre
para siempre
¡amar al oscuro!
profundamente
oler las flores negras,
los días nublados
besar a las mujeres perdidas
a los hombres cínicos
¡mirá,
sillas con ruedas florecen ríos
amapolas,
arcoíris!
¡y una voz en desarmonía decora la mañana!
abolir a la oscuridad
tocarla con las manos
hundirnos hasta el fondo
en el barro de la tiniebla
el néctar de los ciegos
milagros y milagros de pesadillas
¡oh! mi pesadillas
en ellas soy absoluto
¡en ellas toco a mis padres,
a mis lamentos más profundos!
besar la pesadilla
lamer tus lagrimas y abrazarte
que tu pequeña polilla gris
vuele en tules brillantes
por toda la habitación
por todo el jardín
junto a los árboles
tu fealdad.
mi fealdad
en armonía para siempre.
disonantes para siempre
Te estoy hablando de
alla donde los arboles,
vorhis vive en don orione
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